Segundo domingo de Adviento, domingo de la CONVERSIÓN. Mc 1, 1-8

La semana pasada comenzábamos el tiempo de Adviento con una actitud y fuerza que ha de encauzar nuestra vida: LA ESPERANZA.

Hoy, por medio de Juan Bautista, se nos invita a preparar el camino para la venida del Señor. Y hace esa invitación en el desierto… Es como si mirara nuestro mundo y viera en él los síntomas de una sociedad que vive mucho de la apariencia y de la vaciedad, un mundo donde se vive de una manera acelerada y donde la gente vive nerviosa – insatisfecha – preocupada.

Hemos construido un escaparate fascinante pero vacío por dentro…

Sabemos que la Esperanza es la que nos abre el camino, pero habrá que ponerse manos a la obra y “preparar” ese camino… Preparar el camino es comenzar por fiarnos de Jesús… (La Fe)… Esto lleva consigo un cambio (CONVERSIÓN), lo que provocará en nosotros una alegría duradera y eterna…

Una alegría que nos llevará a comunicarla a un mundo que necesita consuelo, cariño, generosidad, cercanía…

Hoy nos fijamos en Juan Bautista (uno de los personajes del Adviento) y no nos fijamos en su exterior, sino en su interior (como con los regalos, no en la envoltura, sino en lo que contienen), no en su manera de vestir, comer o vivir, sino en su mensaje.

Contamos, pues, con la fuerza de la Esperanza, pero es necesario un cambio en nosotros para que el Señor pueda nacer dentro de nosotros…

No olvidemos que “el pesebre de Jesús” no puede estar cubierto de cosas, sino limpio y preparado para Él… Por eso hoy pedimos esa actitud interior de la verdadera Conversión…

Feliz domingo con Jesús… Esperamos su venida… ¡Ven, Señor Jesús!

Damián Ramírez Lozano

Vía Diócesis de Málaga

Comenzamos este domingo el Adviento, un tiempo cargado de esperanza. Y abrimos un nuevo año cristiano, el ciclo B de la Liturgia.

Durante este tiempo se nos invitará constantemente a estar vigilantes, a desear con ardor la venida del Señor / a confesar nuestros pecados y pedir perdón de ellos / a mirar a la vida con los ojos de la fe, para descubr ir la presencia del Señor que viene…

Pero si echamos una vista a nuestro al rededor nos daremos cuenta que quizás hasta nosotros mismos estamos de vuelta de casi todo, ya no esperamos ningún Salvador y lo peor es que a veces pensamos que no necesitamos que Dios nos ayude, que por nosotros mismos podemos valernos. Ya nada más lejos de la realidad…

Con nuestro saber científico hemos logrado que los tullidos anden, que los sordos oigan, que los ciegos vean…, hemos arrancado frutos abundantes de los desiertos, y hasta hemos escalado los cielos… cantando así, no la gloria de Dios, sino la gloria del hombre…

Muchos piensan que ya Dios no es necesario, se arreglan sin Dios y hasta es posible que algún día resucitemos a los muertos…

Y sin embargo nos hemos vuelto violentos, acudiendo a la guerra para defender la paz… Cada vez ampliamos más la distancia entre los países ricos y los países pobres…

Nos vemos amenazados continuamente, y es que, conocemos lo que es el bien, pero nos falta fuerza y voluntad para cumplirlo…

Toda la ciencia unida no puede ni podrá nunca producir ni una migaja de AMOR, ni una gota de ALEGRÍA.

No nos damos cuenta de que, sin Dios todo carece de sentido; la muerte hace inútil todas nuestras conquistas y esperanzas…

Pero un creyente, que observa todo esto a su alrededor, tiene que ser consciente de que la vida tiene sentido, y de que amar es una forma de mantenerse a la espera. Por eso, hay que vivir con honradez, limpieza y transparencia, siendo generosos y alegres con todos… para que si viene el Señor en cualquier momento nos encuentre siempre vigilantes, atentos…, preparados…

El Señor vino y vendrá… pero sobre todo, el Señor está viniendo a tu vida en cada instante… ¿no lo notas…? Si no es así, es que tienes frío el corazón y el espíritu… ¡Ven Señor Jesús! ¡Que cada uno de nosotros abra su corazón y su vida a tu venida! Porque de corazón: ESPERAMOS TU VENIDA.

Damián Ramírez Lozano

Vía Diócesis Málaga

Llevo tiempo escuchando maravillas sobre la película, recientemente estrenada en España, Bella. Aún no he tenido ocasión de verla, pero lo haré en breve, y con todo lo bueno que he escuchado de ella, estoy segura que no defraudará.

Eduardo Verástegui, es el director y protagonista de la misma. Gracias a una entrada en el Blog Nova Bella he podido disfrutar de la entrevista que tenéis a continuación. En ella podéis ver lo que supuso para él la llegada de Dios a su vida, ese momento de CONVERSIÓN profunda, que lo cambió en una nueva persona, que le regaló una nueva vida. Es realmente emocionante escuchar un testimonio así. A mí por lo menos, se me han puesto los pelos de punta al escucharlo, y al ver cómo él mismo se emociona al contarlo.

¿Qué tiene de malo la muerte? ¿De qué estamos tan mortalmente asustados? ¿Por qué no tratar la muerte con ciertas dosis de humanidad, dignidad, decencia y si no hay otro remedio con humor?  La muerte no es el enemigo. Si vamos a luchar contra la enfermedad, hagámoslo contra una de las peores que existen: la indiferencia.

Patch Adams- Discurso Final

El pasado domingo 21 de septiembre de 2008 se celebró en todo el mundo el Día internacional de la Paz.

Con motivo de esta celebración la organización española ”Como tú, Como yo” y el cantautor Luis Guitarra lanzaron conjuntamente la campaña UNA CANCIÓN PARA LA PAZ, estrenando y distribuyendo el videoclip de la canción DESAPRENDER LA GUERRA y sumándose así a otras muchas iniciativas desarrolladas en todo el mundo dentro de esta década (2001-2010) dedicada por la ONU a la Cultura de Paz y la no violencia.

La idea es ayudar a difundir este videoclip y que su mensaje llegue a otras muchas personas e instituciones, para que todos los días del año construyamos la Paz y que podamos así acabar con todas las guerras (actualmente hay más de 30 conflictos armados en el mundo) y millones de víctimas y damnificados puedan reinaugurar la Vida.

Más información en:

Como Tú como Yo
Luis Guitarra

Hay sufrimientos ajenos que nos caen encima sin más, sin que hayamos podido preveerlos.
Hay sufrimientos que tratamos de evitar a toda costa a los demás para impedir que nos duelan a nosotros mismos; los evitamos por instinto de supervivencia, porque si no lo hiciéramos, una parte de nosotros moriría.
Y hay sufrimientos que nadie supo quitarlos y que arrastramos porque tampoco supimos librarnos de ellos, porque no sabemos… esos son los peores, pues son la causa de que hagamos sufrir a los demás.

Evitar el sufrimiento ajeno nos puedo causar tanto bienestar como evitárnoslo a nosotros mismos. Aunque a veces las cosas sencillamente ocurren y en un instante pasamos del mas profundo sufrimiento al bienestar más grande. O del placer más esperado al dolor más inexplicable y nos sorprendemos de sentir dolor justo cuando nos creíamos inmunes a él. O nos negamos a sentirlo porque queremos ser felices y que el mundo entero lo sepa. O nos equivocamos haciendo daño a quien más queremos, por evitarle un dolor a quien en realidad no conocemos.

Cuando hemos probado el placer, siempre lo preferimos al sufrimiento, y siempre hacemos lo posible por volver a senrtirlo aunque no nos dejen, aunque pensemos que nadie quiere compartirlo con nosotros.
Buscamos desesperadamente el bienestar cuando el dolor se vuelve inevitable, o nos regodeamos en el dolor para poder convertirlo en placer,

Lo cierto es que siempre estamos a tiempo de escoger disfrutar antes que sufrir. Siempre estamos a tiempo de ser felices antes que sufrir,  porque la felicidad es el elixir q nos hace eternamente jóvenes.

M.I.R.

Tú, Cristo de compasión,
nos acoges con nuestros dones y nuestras fragilidades.
Y por el Espíritu Santo liberas,
perdonas y nos conduces hasta dar
nuestra vida por amor.

H. Roger de Taizé

Lo he dicho por aquí muchas veces, pero no me cansaré de repetirlo: La música. Esa melodía maravillosa, que puede llegar a transmitir sentimientos infinitos, de hacer mover el corazón, de erizar los pelos, de llorar, de recordar, de reir, de abrazar… Una canción puede mover a personas.

En el último trabajo de la nueva era de la Oreja de Van Gogh, hay una canción dedicada a las víctimas del atentado de Madrid del 11-M. Y creo que es realmente emotiva y llena de sentido.

Si fuera mas guapa y un poco mas lista
Si fuera especial, si fuera de revista
Tendría el valor de cruzar el vagón y preguntarte quién eres

Te sientas enfrente y ni te imaginas
Que llevo por ti mi falda más bonita
Y al verte lanzar un bostezo al cristal
Se inundan mis pupilas

De pronto me miras, te miro y suspiras
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista
Apenas respiro, me hago pequeñita y me pongo a temblar

Y así pasan los días de lunes a viernes
como las golondrinas del poema de Bécquer
estación a estación
y de frente tu y yo va y viene el silencio

De pronto me miras, te miro y suspiras
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista
Apenas respiro, me hago pequeñita y me pongo a temblar

Y entonces ocurre despiertan mis labios
Pronuncian tu nombre tartamudeando
Supongo que piensas que chica mas tonta
Y me quiero morir

Pero el tiempo se para y te acercas diciendo
Yo no te conozco y ya te echaba de menos
Cada mañana rechazo el directo y elijo este tren

Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado
Un día especial este 11de marzo
Me tomas la mano llegamos a un túnel que apaga la luz

Te encuentro la cara gracias a mis manos
Me vuelvo valiente y te beso en los labios
Dices que me quieres y yo te regalo el ultimo soplo de mi corazón

Seguro que muchos habréis tenido la sensación que yo tengo ahora mismo. Llegar de un corto o largo viaje, y descargar las miles de fotos de la cámara y descargarlas en el ordenador. Verlas miles de veces lo primeros días y luego acumularlas ahí. Y de pronto un día, te sientas delante del ordenador, y vuelves a ver , a revivir, a soñar, a ilusionarte, a llorar, a abrazar, a besar, a sonreir, a disfrutar… de todos esos maravillosos momentos que viviste con gente que sigue muy profundamente presente en tu corazón, que han marcado mucho, mucho en tu vida, y con las que al ver esas fotos se te saltan las lágrimas.

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Es lo que me acaba de pasar a mí. Revivir momentos con Patty, Águeda, Sofía, Samuel, Emilio, Edgar, Luciana, Silvia, Lali, Sergio, Dani (mi colombiano favoriato), Daiana, Pablo, Mery, Magno, Anita, Teresa, Laxmi, Herim, Verena, Chi Won, Piu…

Y de pronto siento como si los hubiera perdido a todos ellos, porque posiblemente no los volveré a ver, y echo de menos, y vuelvo a soñar con los momentos que compartí con ellos, y lloro… y me encantaría dar marcha atrás en el tiempo, y volver a vivir esos días llenos de magia.

Pero a la vez, descubro en mi vida actual, que ellos han marcado una gran parte de mí, que por muchos ellos, yo ahora soy lo que soy, y a pesar de la tristeza por su ausencia, siento que ellos han sido un gran regalo en mi vida, y me siento infinitamente agradecida por ello. Los quiero, y…sí, las fotos pueden hacerme recordar mucho, pero recordar con alegría y gratitud, la enorme suerte que es poder disfrutar del regalo de la amistad. Del don de la amistad que acompaña, sostiene, permanece, acepta, respeta, ayuda, ama…

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Gracias a todos ellos, a todos vosotros por ser parte de mi vida. Por aquellos maravillosos meses. Por habitar un rinconcito de mi corazón.

A algunos siempre les quedará París. A nosotros siempre nos quedará Taizé.

Acabo de llegar a casa, y cuando venía de camino conduciendo me han venido a la cabeza un montón de pensamientos.

Recorriendo la calle principal de la ya mini ciudad donde pasé mi infancia y juventud, recordaba tantos momentos con gente a la que ya ni veo, pero que aún siguen ocupando una parte de mi corazón. El grupo de amigos con los que entrabas y salías, lo que tus padres te permitían claro, lugares que han sido testigos de muchos momentos, el primer amor, el mar con el que tanto he compartido, incluso ese pedacito de playa donde plantaba la toalla todos los días desde que tenía 7 años.

Conducía y escuchando algo de música me aparecía una sonrisa en la cara, y recordaba con cariño todo aquello. Benditos veranos aquellos…

Y además de todo esto…venía fijándome durante el camino, la cantidad de banderas españolas que hay colgadas en las casas, en los bares, en las terrazas, en los coches… Se podría decir que en España estos días sólo existe un color: el rojo.

Pero yendo más allá de eso, pensaba que muchas veces se critica (y con mucha lógica), las cantidades de dinero desmesurado que mueve el deporte, especialmente el fútbol; pero quizás, sería bueno pensar también, en todo el sentimiento que mueve. Porque si hemos conseguido que a través del fútbol se hayan unido muchas ciudades y pueblos, sin distinción de nada, creo que ya ha merecido la pena.

Quien me conozca sabe que me encanta el fútbol y que en estas semanas estoy difrutando como una enana viendo los partidos de la selección. Pero se disfruta mucho más, viendo a andaluces, gallegos, madrileños, valencianos, catalanes, extremeños…disfrutando con una misma cosa, unidos.  Y por qué no decirlo…da alegría que tu equipo juegue tan bien y que se le reconozca desde tantas partes del mundo.

Me reía el otro día, cuando mi jefe, que es argentino, me contaba que sus sobrinos estaban viviendo a España como si fuera la propia Argentina…y me reía porque otros puede que no, pero para los Argentinos, la blanquiazul es mucho…y ver que se han hecho medio españoles…es gracioso.

En definitiva lo que quería compartir con vosotros es que la vida está llena de buenos momentos, de recuerdos maravillosos, y de emociones vibrantes, como puede ser un simple partido de fútbol.

Ganemos o perdamos mañana en la final, creo que ya somos campeones.

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