Experiencias


Seguro que muchos habréis tenido la sensación que yo tengo ahora mismo. Llegar de un corto o largo viaje, y descargar las miles de fotos de la cámara y descargarlas en el ordenador. Verlas miles de veces lo primeros días y luego acumularlas ahí. Y de pronto un día, te sientas delante del ordenador, y vuelves a ver , a revivir, a soñar, a ilusionarte, a llorar, a abrazar, a besar, a sonreir, a disfrutar… de todos esos maravillosos momentos que viviste con gente que sigue muy profundamente presente en tu corazón, que han marcado mucho, mucho en tu vida, y con las que al ver esas fotos se te saltan las lágrimas.

null

Es lo que me acaba de pasar a mí. Revivir momentos con Patty, Águeda, Sofía, Samuel, Emilio, Edgar, Luciana, Silvia, Lali, Sergio, Dani (mi colombiano favoriato), Daiana, Pablo, Mery, Magno, Anita, Teresa, Laxmi, Herim, Verena, Chi Won, Piu…

Y de pronto siento como si los hubiera perdido a todos ellos, porque posiblemente no los volveré a ver, y echo de menos, y vuelvo a soñar con los momentos que compartí con ellos, y lloro… y me encantaría dar marcha atrás en el tiempo, y volver a vivir esos días llenos de magia.

Pero a la vez, descubro en mi vida actual, que ellos han marcado una gran parte de mí, que por muchos ellos, yo ahora soy lo que soy, y a pesar de la tristeza por su ausencia, siento que ellos han sido un gran regalo en mi vida, y me siento infinitamente agradecida por ello. Los quiero, y…sí, las fotos pueden hacerme recordar mucho, pero recordar con alegría y gratitud, la enorme suerte que es poder disfrutar del regalo de la amistad. Del don de la amistad que acompaña, sostiene, permanece, acepta, respeta, ayuda, ama…

null

Gracias a todos ellos, a todos vosotros por ser parte de mi vida. Por aquellos maravillosos meses. Por habitar un rinconcito de mi corazón.

A algunos siempre les quedará París. A nosotros siempre nos quedará Taizé.

Todos los años desde 1974, a finales de año, el prior de la Comunidad de Taizé escribe una carta dirigida a los jóvenes, que se empieza a trabajar en el Encuentro Europeo de fin de año y durante todo los encuentros en Taizé.

Este año el H. Alois escribió la carta a partir del Encuentro de Cochabamba que se celebró en Bolivia a comienzos del mes de Octubre. En ella nos invita a una reconciliación, a buscar y mostrar con nuestras vidas caminos de confianza, a ser capaces de perdonar de corazón, de dar la vida como Jesús la dio, a permanecer al lado del que lo necesita, a ser signo vivo de esa comunión…

El Evangelio nos invita a dar el primer paso para ir hacia el otro sin estar seguros con antelación de una reciprocidad.
En ciertas situaciones, en particular después de rupturas afectivas, la reconciliación puede parecer inalcanzable. Sepamos entonces que el deseo de una reconciliación es ya su comienzo. Cristo toma sobre sí lo que parece sin salida y nosotros podemos confiarle eso que necesita una curación.

(…)

¿Iremos hasta el perdón? ¿Hay otro modo de interrumpir la cadena que hace perdurar las humillaciones? No se trata de olvidar un pasado doloroso, ni de estar ciegos ante situaciones actuales de injusticia. Pero el Evangelio nos llama a superar por el perdón la memoria de las heridas e incluso a ir más allá de nuestra espera de un gesto recíproco. Allí encontramos la libertad de los hijos de Dios. Sí, quisiéramos luchar con un corazón reconciliado, ser buscadores apasionados de comunión, capaces de ensanchar a todos nuestra amistad.

Si quieres leer completa esta carta o descargártela, puedes hacerlo desde la página de Taizé o directamente desde aquí.

Carta de Taizé 2008- Carta de Cochabamba

…Testigo me es Dios de cuanto os quiero…” Era el título de una entrada que escribí hace poco en el blog. A veces es imposible explicar con palabras todo lo que Dios te regala en la vida. Es el sentimiento que yo tengo:¿cómo explicar tanto? ¿cómo te podré pagar, Señor, tanto bien como me has hecho?

Han sido 6 meses de descubrir, de contemplar, de aprender, de soñar, de disfrutar, de querer mucho, de reir, de ser feliz, de dejarme hacer, de aceptar, de cuidar el corazón, las sonrisas y las lágrimas…pero también han sido meses de enfretarme con mi realidad, de descubrirme, y porque no decirlo…de sufrir y llorar también un poquito. Meses de respirar. Tiempo de descubrir. Tiempo de Dios. Y en el tiempo de Dios…no hay horas.

Me salen del corazón cada una de estas imágenes, y al verlas, un profundo agradecimiento por todo lo vivido. Un GRACIAS enorme a Dios. Y un GRACIAS enorme a todos los que han estado en este camino, presentes o distantes. Gracias por ayudarme a caminar y por acompañarme en el camino. Gracias por estar en los buenos momentos y por ayudarme en los malos. Gracias por enseñarme a transitar, por ayudarme a aceptar y a permanecer.

Ojalá las miradas y las sonrisas de esta imágenes lleguen a transmitir todo lo que yo no soy capaz de hacer.

El Martes, 3 de julio, el grupo de las chicas de Lambarene (es el grupo de chicas que estan por un tiempo largo a Taize),donde yo vivia en Taize, tuvimos un encuentro con el Hermano Alois, que es el prior de la comunidad de Taize, el que ha sustituido al Hermano Roger, desde que éste murió.

La verdad es que fue un encuentro muy bonito, de esos que te hacen salir feliz, agradecida y con ganas de transmitir a todos que verdaderamente, Dios es muy bueno.
Esa noche, antes de la oracion de la tarde, escribi un pequeño texto, que hoy quiero compartir con vosotros.

Hoy hemos tenido un encuentro con el H.Alois las chicas de Lambaréné. Un encuentro sencillo, pero muy bonito, en una pequeña habitación con las paredes anaranjadas, con algunas sillas, un pequeño gran puf, un par de mesas a los lados, una ventana grande con vistas al jardín de la Comunidad y una chimenea sobre la cual, habia algunas fotos de la juventud del H. Roger, y en un rinconcito de la habitación, un pequeño lugar para orar, con el icono de la Ascensión y algunas velitas.
Un lugar acogerdor y con una paz que te llena.

Ha sido bonito comprovar como muchas veces, mitificamos a las personas y las hacemos muy lejanas a nosotros, cuando en realidad son todo lo contrario.
Desde el primer momento que entró en la habitación, el H. Alois tenía una sonrisa de oreja a oreja, y un brillo especial en sus ojos. Y desde que empezó a hablar, sus palabras transmitían confianza y paz, a veces, incluso hablaba tan pacíficamente, que hasta costaba entenderlo, no por problema del inglés, sino por el tono de voz. Es algo muy característico de los hermanos, siempre hablan muy bajito.

Nos ha estado hablando de lo que supone un encuentro europeo en Ginebra y más aún, de lo que supone un encuentro en Cochabamba(Bolivia), donde ya no es sólo una Peregrinación de Confianza, sino unas Jornadas de Reconciliación, lo cual supone un gran desafío, dada la situación en la que se encuentra el país; pero a pesar de eso, nos ha transmitido la ilusión y la confianza que tienen los hermanos en que salga adelante, ¡es todo una sorpresa para ellos!

Me sorprendía porque en todo momento, sus ojos brillaban de alegría, y verdaderamente podía descubrir en él, la presencia de Dios.

icono amistad

Después de preguntarnos sobre qué deseabamos en el verano, me ha encantado una pregunta que le ha hecho una chica. “¿Cómo consigues encontrar siempre la alegría?”
No recuerdo literalmente sus palabras, pero decía algo así, como que todos somos capaces de encontrar (si queremos) la alegría en cualquier momento de nuestra vida. Decía que para él, el encuentro que estábamos teniendo, era ya un motivo de alegría y esperanza, porque hay gente joven trabajando por buscar caminos de confianza para hacer un mundo mejor, y que eso es una gran alegría.
Si hubiera tenido una cámara, le hubiera hecho de verdad, una foto a su cara, porque era una maravilla.

Encontrad la alegría en Dios, en el silencio de la oración, -decía- en el trabajo que realizáis, en vuestra vida diaria. Buscad la alegría y descubriréis que es posible vivir en la esperanza y la confianza en Dios

Y después de una hora más o menos, terminamos rezando ante el icono de la Ascensión y cantando: Confitemini Domino y nos fuimos.

Ha sido un día lluvioso, pero verdaderamente hoy tengo que darle GRACIAS a Dios por la vida de este hombre y por la del H. Roger, porque con sus vidas, son capaces de transmitir que verdaderamente Dios es amor y que merece la pena dar la vida por Él y por los demás.

H. Alois y Roger

Hace menos de un mes, Miguel Perles Alabau, publicó, después de mucho trabaj0 y dedicación, su primer libro titulado: Diario de un joven perlegrino, en el que transmite desde la fe y el cariño, su experiencia de peregrinar hasta Santiago. Es un verdadero don de Dios este precioso libro.

Diario de un joven perlegrino

¿Qué mueve a un joven de diecesiete años a abandonar durante semanas su vida y sus comodidades para, mochila al hombro, ponerse en camino lleno de incertidumbres, sin más compañía que la de sus sueños y esperanzas? ¿De qué hermosa y misteriosa manera consigue la peregrinación a Santiago ir transformando poco a poco su corazón y dando sentido a los interrogantes más profundos de su existencia? ¿Cómo es capaz de marcar decisivamente su vida y ponerla en rumbo a un amor por la humanidad lleno de paz y sencillamente confiado?

En las páginas de este libro se reproduce fielmente el diario con el que Miguel Perles Alabau fue poniendo en palabras los sentimientos que le bullían bien adentro mientras el Camino lo guiaba desde San Sebastián hacia Compostela, en el verano de 2001. Un testimonio auténtico y sincero: desde la madurez, pero rico en inocencia; desde la debilidad que se hace fortaleza; desde el cariño y la sensibilidad de los que saben apreciar un milagro en cada pequeño detalle; desde una fe tierna y rebosante de frescor, que logra reconocer en Jesús al mejor compañero para la senda de la vida.

Si te interesa, quieres tener más información de este libro o incluso te gustaría poder tenerlo entre tus manos y disfrutarlo, puedes acudir a la siguiente dirección:

http://perlegrino.marianistas.org/diario/

Hace unos meses terminé de escribir una investigación- experiencia sobre el icono de la Trinidad de Rublev.

Trinidad-Rublev

He de reconocer que soy una “enamorada” de los iconos, y que para mí son un gran medio para orar, por eso comparto aquí todo lo que gratis he recibido a través de la oración y de la investigación.

Pongo dos versiones, la primera para leer directamente en el ordenador, sin imprimir, y la segunda para imprimir y leer como formato de folleto ordenado.

1. La Trinidad- Andrev Rublev- Versión ordenador- pdf

2. LaTrinidad- Andrev Rublev- Descargar como folleto-pdf

Creative Commons License

En el post anterior, os contaba que a final de año, se realiza el Encuentro Europeo de Taizé, este año en Zagreb.
Después de ya algunos días en casa, me siento para contaros cómo ha sido la experiencia, aunque posiblemente, las palabras se queden cortas con todo lo que he vivido allí.

pabellon-espanol-maria-arias-espana.jpg

El viaje hasta llegar a Zagreb fue largo: desde Málaga a Valencia en avión, de allí en tren a Barcelona, y de allí en bus a Zagreb, pero bueno…la verdad es que ha merecido la pena. Y desde el primer momento que llegué a Valencia siento un profundo agradecimiento por la acogida de mis amigos.

cartel-taize-maria-arias-espana.jpg

La experiencia de peregrinar a Taizé siempre te llena y te toca por dentro, y en los encuentros europeos sucede más o menos igual.
Ser acogida en una ciudad que está a miles de kilómetros de la tuya, que su gente abran sus puertas, que te lo den todo, que estén disponibles en todo momento, que confíen en tí, que te quieran…es verdaderamente una maravilla. Yo me siento tremendamente agradecida a la familia Glavas, la familia que me acogió, a la parroquia donde estuvimos, Sveta Obitelj, a todos los que trabajaron en la organización para que saliera todo perfecto, a todos los españolitos que estuvimos juntos, al pueblo de Zagreb, y especialmente a la comunidad de Taizé, por seguir luchando por la unidad y la confianza de los pueblos y de todos los hombres.

Ver a Serbios y a Croatas compartir juntos en un grupo, y orar juntos y hablar sin discusiones y en paz, te llena el corazón, y te hace confiar en que es posible un mundo de paz.

parroquia-maria-arias-espana.jpg

Del Encuentro en Zagreb me traigo un montón de nombres en el corazón, un montón de personitas, muchos momentos, muchas risas y momentos de compartir, palabras, conversaciones, besos, bromas, canciones, bailes, apretujamientos en el tranvía, abrazos, experiencias de oración y un profundo sentimiento y alegría de sentirme muy amada por Dios a pesar de mis debilidades. Una vez más, la oración me ha hecho recordarme que Dios me ama, y nos ama, por encima de todo, y eso es lo importante.

Desde aquí dar las Gracias a todas las personas que se han preocupado para que esto salga adelante: a la comunidad de Taizé, a Zagreb, a Rogelio por hacerse responsable del bus en el que íbamos, a la Familia Marianista por acogerme como una más, a la acogida de Barcelona por dejarnos viajar con ellos, y a todos y cada uno con los que he compartido estos días.

¡GRACIAS DE CORAZÓN! HVALA!

En el autobús alguien decía que las grandes batallas se ganan en silencio, en este encuentro hemos vuelto a ganar otra: la de que es posible que la juventud de todos los países se una para convivir, disfrutar, y rezar por la paz, la unidad y la confianza.

taize3.JPG

Hoy comienza el 29no Encuentro Europeo de jóvenes de Taizé, que se celebra en Zagreb (Croacia) del 28 al 1 de Enero.

Miles de jóvenes tendremos la oportunidad de vivir unos días de comunión, de unidad, de oración común y de compartir con otros jóvenes de distintas nacionalidades el deseo de caminar unidos en una misma Iglesia.

Acogidos en familias de todo Zagreb y en las propias parroquias, serán días de mucha intensidad, de muchas experiencias y sobre todo, de seguir descubriendo a Dios más allá de nuestras propias fronteras.¡Una experiencia que realmente marcara y que os contaré a la vuelta!
A raíz de este encuentro, recuerdo el escrito de un amigo que publiqué hace unos meses, sobre su experiencia en el Encuentro pasado en Milán. Un testimonio emocionante, que ahora os recuerdo: Bosques que crecen en silencio- Álex Segrelles

Durante los ejercicios que realicé el fin de semana pasado, me ha resonado mucho una frase: “Dejarme hacer”.

¡Cuántas veces nos creemos autosuficientes y pensamos que no necesitamos la ayuda de nadie, ni siquiera la de Dios…!Cuando las cosas no van muy bien, pero también cuando todo va estupendamente, es bueno dejarse hacer por Aquel que nos tiene tatuados en la palma de su mano(Is 49, 15-16)  y que nos quiere como a la niña de sus ojos.

Desde ÉL todo será más fácil.

Dejarme hacer- Ixcís- mp3 

Cuando uno vive experiencias fuertes, se da cuenta de lo complicado que hacemos la vida en el día a día. Podríamos vivir mucho más felices sin envidias, sin querer destacar, sin egoísmo…y sin embargo parece que cada día cultivamos más esto.

Este texto fue escrito por un joven después del Encuentro Europeo de Jóvenes de Taizé del pasado año en Milán. Cuando lo leí en Ágora se me removió todo por dentro, por eso quiero compartirlo aquí.
Muchísimas gracias Álex.

BOSQUES QUE CRECEN EN SILENCIO

Quien vive de Dios elige amar. Y un corazón decidido a amar puede irradiar una bondad sin límites.

Para quien busca amar en la confianza, la vida se llena de una belleza serena.

¿Pero qué es amar? ¿Será compartir los sufrimientos de los más maltratados? Sí, es esto.

¿Será tener una infinita bondad de corazón y olvidarse de sí mismo por los otros, con desinterés? Sí, ciertamente.

Y aún más: ¿qué es amar? Amar es perdonar, vivir reconciliados. Y reconciliarse es siempre una primavera del alma.

De la Carta inacabada del Hermano Roger
_____________________________

Hacen más ruido los dramas de telediario, las malas noticias que tiñen de negro ese periódico presuntamente inocente, que la oración serena por la paz y la comunión que convirtió cada noche de este fin de año los fríos pabellones de una feria comercial en una catedral tapizada de luz y esperanza.

Hace más ruido esa juventud que no sabe adónde va, que está perdida, que arrinconó los valores, que una juventud que pone patas arriba el Viejo Continente para saborear en Milán las últimas palabras de un anciano bueno y santo que consagró su vida a hablar con sus manos y su tierna mirada de amor, reconciliación y confianza.

Hacen más ruido ese Vaticano incomprensivo, ese papa conservador, esa COPE que se exalta o ese obispo que mete la pata, que esta Iglesia de mi día a día, alegre, en marcha, comprometida, que da voz a quienes otros se la niegan, que busca reencontrarse con quienes comparte su amor a Cristo, que habla sin tapujos de paz y de justicia cuando otros preferirían amordazarla en los viejos tópicos de siempre.

Hacen más ruido los vendedores de sociedades egoístas, encerradas en el laberinto de la primera persona del singular, que tantas y tantas familias de Milán y su periferia decididas a abrir su casa, su parroquia, su intimidad, su vida y sus panettoni con crema di mascarpone a quien venga, a quien Dios envíe, sea quien sea. Porque sea quien sea recibirá un abrazo de generosidad que colma y desconcierta.

Hicieron más ruido los tambores de guerra en Guinea-Bissau, los cañonazos que rasgaron el cielo de aquella tierra remota, que aquel misionero italiano que entonces celebraba sus diez años de sacerdocio en la Eucaristía de la calle, admirado por cómo los pobres socorrían a los aún más pobres. Emocionaba escucharlo. El taller se titulaba, toma paradoja, Dios es amor.

Hacen más ruido los predicadores del miedo, los voceros del pesimismo, los agitadores de naciones, nacionalidades, planes y Estatuts… que unos cuantos metros cuadrados de concordia (línea roja, parada en Amendola-Fiera) donde todas las lenguas se escuchan sin que el viento agite una sola bandera. Donde todos nos sentimos hermanos y nadie se pregunta cuánto falta para la frontera.

Hace más ruido esa publicidad agresiva que nos explica cómo colmar nuestro aburrimiento consumiendo aburrimiento… que ese autobús de Bisceglie a Abbiategrasso en el que un par de guitarras, nuestras voces maltrechas y los recuerdos del día bastaban para hacernos felices cantando a la luna, al color esperanza, y a un buen Dios mendigo y gitano.

Hace más ruido cualquier sección de Sucesos que tu llanto, que esas lágrimas de amor auténtico y desgarrado en el servicio de urgencias del hospital Fatebenefratelli cuando, querida desconocida, aguardabas noticias de quien te faltaba, mientras yo sólo sabía decirte con la mirada: «no sé cómo, pero estoy contigo».

Hace más ruido un árbol al caer que un bosque cuando crece.

Y, en medio del ruido, tu corazón y el mío que, cantando a quien más nos quiere, laten al unísono en un silencio que cambia el mundo.

Gracias por esta agua nueva de la fuente de la esperanza, con la que ahora hemos de refrescar nuestros pequeños paraísos.

Milán fue. Pero también es mañana.

Álex Segrelles Cuevas

Next Page »