Cuento


A raíz de una entrada en el blog de Álex, sobre las opciones que debemos tomar a lo largo de nuestra vida, he descubierto en el blog de otro amigo, un cuentecillo que me ha gustado mucho.

MIEDO A DECIDIRSE

«Una vez pude observar cómo una niña pequeña sufría al tener que escoger entre dos muñecas en una tienda de juguetes. Su madre le había dicho bien claro: “Una de las dos; la que tú escojas”. eso comenzaba por crearle a la niña un problema de lógica. Los niños no entienden fácilmente la construcción disyuntiva. Entienden perfectamente “los dos” o “ninguno de los dos”, pero “uno u otro” no les entra fácil. Esa misma dificultad lingüística puede muy bien que sea resultado y reflejo de la resistencia escoger, a tener que dejar algo, con que todos nacemos. Aquella niña puso en acción lo de “ambas muñecas” cogiendo una debajo de cada brazo y demostrando así convincentemente que podía llevarse las dos; y cuando su madre la paró con un gesto que no dejaba lugar a dudas, ella puso en acción “ninguna de las dos”, dejándolas caer al suelo y saliendo solemnemente de la tienda con cara de mujer ofendida. Cuando su madre volvió a pararla y le explicó pacientemente que mejor era una muñeca que ninguna, la niña se volvió resignada y cogió por fin una de las dos. Se la envolvieron, se la entregaron y se la llevó abrazada contra el pecho. Al marcharse se volvió a mirar por última vez a la muñeca que se quedaba abandonada en la tienda, y se me antojó ver un destello de pena y remordimiento en la mirada de la niña que se separaba de la muñeca que quedaba atrás. Su madre la tomó de la mano, y estaban ya saliendo de la tienda cuando la pequeña hizo algo tan inesperado como bello. Se desprendió de la mano de su madre, volvió corriendo al mostrador donde aún estaba la muñeca segundona en la resignación de su abandono, le dio un beso y volvió corriendo a cogerse de la mano de su madre. En aquel beso estaba todo el dolor, la pena, la impotencia y la agonía de la opción imposible. Una pequeña niña encantadora comenzaba a aprender lo difícil que es escoger».

Buscando unos papeles de hace años, he encontrado un recorte de revista que me ha encantado.

Recuerdo cuando vi en el cine “Blancanieves y los siete enanitos”. Era un microbio, y no paré de pedirle cosas a mi hermana mayor que me llevó al cine. Siempre he tenido especial debilidad por estos personajillos tan graciosos y entrañables, que marcaron una parte de mi infancia.

Cada uno de ellos es especial, pero igual de valioso. ¿Nunca te has sentido identificado por uno de ellos? Puedes intentarlo ahora…

1. SABIO

Todo lo sabe y se encarga de organizar el trabajo que tendrá que hacer cada uno. Cualquiera recurre a él cuando hay problemas y deben tomar decisiones. Por su gran sabiduría es el mayor y al que todos quieren escuchar.

ASÍ ERES… Decidido y buen organizador. Se te puede encargar cualquier cosa, pues te haces responsable y cumples con lo que se espera de tí. Siempre cuentan contigo y no te permiten ningún fallo. No sabes decir no; quieres tener contentos a todos.

2. MOCOSO

Abstraído en sus cosas, ausente. Es su estado de ánimo general, por eso sus compañeros están siempre pendientes de él, le atienden y le protegen. Mocoso es el más pequeño de estos siete simpáticos personajes. Además, no protesta jamás por nada.

ASÍ ERES… Si has elegido a este personaje, casi con toda seguridad eres una de esas personas que sabe más de lo que verdaderamente muestra a los demás. Quieres que los otros crean que eres despitado, que no te enteras bien de las cosas, pero lo que en realidad te gustaría es pasar inadvertido, no llamar la atención, ser importante pero no necesario en ningún momento. Sin duda, lo que más valoras es tu independencia. No temes estar solo y en bastantes ocasiones incluso lo buscas.

3. MUDITO

Observa y escucha con verdadera ternura lo que los demás hacen y dicen; siempre va el último de la fila. Pone mucha atención a los consejos que le dan, no se queja por nada y ríe por todo. En el fondo le basta con sus amigos.

ASÍ ERES… Para tí, la gente es un espejo donde mirarte; quieres ser como los demás, una imagen de ellos. El problema es que sólo te sientes seguro cuando te rodeas de la gente que te quiere y cuando te dicen lo que debes hacer en todo momento. Eres muy poco hablador, porque crees que esas personas que te quieren ya saben lo que te pasa, lo adivinan, que entre ellos y tú las palabras no son en absoluto necesarias. Pero esto es imposible y, como ya habrás notado, te crea serios problemas en tus relaciones.

4. GRUÑÓN

Es una pesadilla, siempre viendo la parte negativa de las cosas. Nada le parece bien, se queja de todo…, es el constante insatisfecho que ve problemas donde no los hay.

ASÍ ERES…Tu frase preferida es “piensa mal y acertarás”. Esa es tu forma de estar en el mundo. Eres muy precavido y desconfiado. Si te salen bien las cosas te sorprendes y esperas que alguna desgracia tendrá que venirte. Que lo bueno no te puede pasar a tí. En las desgracias te mueves como pez en el agua, pero cuando algo positivo te ocurre, no sabes qué hacer.

5. ROMÁNTICO

La cara idealista y soñadora, Romántico es el contrapunto de Gruñón. A todo le encuentra una explicación si se trata de amor y amistad. Le gusta contemplar la naturaleza, escaparse de la realidad.

ASÍ ERES… Vives en un mundo de película; lo mismo haces un drama por algo que no tiene la menor importancia que estallas de alegría. Tus estados de ánimo son muy cambiantes y eso es lo que hace que la gente no sepa a qué atenerse contigo. Tienes una gran capacidad de invención y mucha creatividad, por eso nada de lo que te rodea es aburrido o rutinario. Tus propuestas son siempre sorprendentes.

6. FELIZ

Capaz de comprender lo que les pasa a todos, siempre encuentra alguna forma de justificar lo que hacen. Cumplen con lo que le mandan sin cuestionarse si está o no de acuerdo. Es un gran colaborador y amigo de sus amigos.

ASÍ ERES… Lo que se llama un “abogado de pleitos pobres”, la persona ideal para mediar en todos los conflictos siendo capaz de ponerse a favor de todas las partes, pero sin tomar partido por ninguna. Eres excesivamente comprensivo, pues, aunque algo te moleste, prefieres callar a enfrentarte para defender tus ideas y valores.

7. DORMILÓN

Para el entrañable Dormilón la vida, literalmente, es sueño; siempre es demasiado pronto para levantarse. Si de él dependiera, se pasaría el día entero durmiendo, tumbado, soñando…Por esta razón, cuando él empieza a despertarse es cuando sus seis compañeros ya están a punto de salir a trabajar, y, como es lógico, siempre tienen que esperarle…lo que siempre le causa más de una pequeña regañina.

ASÍ ERES…Ante todo, amas las comodidad, las pequeñas cosas que te ofrece la vida sin hacer demasiad esfuerzo. No estás de acuerdo con que lo mejor es lo que más cuesta. La palabra sacrificio no existe para tí. De igual modo te comportas con los demás; no eres exigente y facilitas que cada cual elija lo que más le gusta.

De los Foros de Ágora Marianista

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Una pareja de recién casados se acababa de mudar a un barrio muy tranquilo. Cuando, tras la primera noche en su nueva casa, se levantaron a desayunar, la mujer reparó a través de la ventana en que un vecino al que todavía no conocía estaba colgando sus sábanas en el tendedero.

–¡Qué sucias cuelga las sábanas este hombre! No debe de usar un jabón muy bueno. ¡A ver si algún día me lo encuentro por la escalera y le recomiendo uno mejor! –exclamó, mientras su marido la miraba en silencio.

Y así, cada dos o tres días la mujer repetía su discurso y sus críticas mientras aquel hombre colgaba su colada para que se secase al sol.

Unas semanas más tarde, sin embargo, se sorprendió muchísimo al ver que las sábanas del vecino pendían limpísimas del cordel.

–¡Mira! –llamó a su esposo–: ¡por fin ha aprendido a hacer la colada en condiciones! ¿Quién le habrá enseñado?

–Nadie, cariño –le respondió su marido–. Lo que ocurre es que esta mañana me he levantado antes para limpiar los cristales, que ya estaban muy sucios.

Nuestra visión de la vida y de los demás depende de la limpieza de la ventana a través de la cual los observamos. Antes de criticar, ¿por qué no tratamos de comprobar si tenemos limpio nuestro corazón para poder ver con mayor claridad la bondad que hay en cada persona?

Piglet se acercó a Pooh, y éste susurró:

-”Sí, Piglet…“- dijo Pooh.

Nada“- dijo Piglet, cogiéndole la pata a Pooh- “simplemente quería saber que estabas ahí


Jesucristo nos dijo que nunca había visto un partido de fútbol. De manera que mis amigos y yo le llevamos a que viera uno. Fue una feroz batalla entre los ‘Punchers’ protestantes y los ‘Crusaders’ católicos.

Marcaron primero los ‘Crusaders’. Jesús aplaudió alborozadamente y lanzó al aire su sombrero. Después marcaron los ‘Punchers’. Y Jesús volvió a aplaudir entusiasmado y nuevamente voló su sombrero por los aires.

Esto pareció desconcertar a un hombre que se encontraba detrás de nosotros. Dio una palmada a Jesús en el hombro y le preguntó: «¿A qué equipo apoya usted, buen hombre?».

«¿Yo?», respondió Jesús visiblemente excitado por el juego. «¡Ah!, pues yo no animo a ningún equipo. Sencillamente disfruto del juego».

El hombre se volvió a su vecino de asiento y, haciendo un gesto de desprecio, le susurró: «Humm… ¡un ateo!».

Cuando regresábamos, le informamos en pocas palabras a Jesús acerca de la situación religiosa del mundo actual. «Es curioso lo que ocurre con las personas religiosas, Señor», le decíamos. «Siempre parecen pensar que Dios está de su parte y en contra de los del otro bando».

Jesús asintió: «Por eso es por lo que Yo no apoyo a las religiones, sino a las personas», nos dijo. «Las personas son más importantes que las religiones. El hombre es más importante que el sábado», «Deberías tener cuidado con lo que dices», le advirtió muy preocupado uno de nosotros. «Ya fuiste crucificado una vez por decir cosas parecidas, ¿te acuerdas?». «Sí …y por personas reli­giosas precisamente», respondió Jesús con una irónica sonrisa.

 

El canto del pájaro
Anthony de Mello