Al final, no nos acordaremos tanto de las palabras de nuestros enemigos, sino de los silencios de nuestros amigos
Martin Luther King
Se suele decir que los amigos se cuentan con los dedos de una mano…y suele ser verdad; sin embargo, yo creo que hay muchas personas a nuestro lado que nos ayudan a caminar en el día a día, y que, aunque no se conviertan en amigos para toda la vida, sí nos acompañan en momentos determinados de nuestra vida.
Ellos son los que nos hacen entender ese silencio, los que nos dan la mano, los que nos advierten cuando nos vamos a equivocar, y los que nos acompañan aún en los errores.
Escuchando esta canción de Nico, titulada “Dos o tres” me daba cuenta de la suerte que tengo de tener a tantos amigos a mi lado: gente que me conoce, que me acepta, que cuida de mí, y que con todo lo bueno y lo malo, me quiere.
La amistad es un gran DON de Dios.
GRACIAS a todos y cada uno de los que me acompañais en este camino (aparezacas o no en la foto).
Se cuentan con los dedos de una mano,
nunca me piden algo a cambio.
Saben de todas mis heridas,
de cada caída, de cada batalla
que dí por perdida, que di por vencida.
Son sólo dos o tres, a los que no busqué
no son ni los mejores y tampoco sé muy bien,
por qué me los topé y decidieron ser
un trozo de mi vida y un pedazo de mi ser.
Son sólo dos o tres, a los que no busqué
ignoran mis torpezas y saben comprender
lo bueno que no vi y el mal que cometí
y una palabra suya es sagrada para mí.











