Creo que todo el mundo ha tenido alguna vez la experiencia de encontrarse en un incómodo o cómodo silencio. Por lo general, encontrarse de pleno en un rato de silencio, aún estando en compañía de alguien, puede resultar violento, y siempre se tiende a sacar algún tema de conversación, por estúpido que sea. Nada más claro, que subirte en el ascensor con un vecino con el que a penas hablas…¿lo más lógico para hablar? El tiempo, siempre es muy socorrido.
Sin embargo, hay momentos en los que ese silencio no es tan incómodo, tal vez diría que todo lo contrario. Que es ahí donde descubres más de la otra persona. Cuando vas caminando sin necesidad de hablar, cuando te quedas mirando al otro, cuando simplemente se está…
Leía esta mañana un texto que me hacía pensar en esto y que me gustaba mucho:
Es cierto que el silencio habla con sus mil voces y que en muchas circunstancias es el mejor mensaje que se puede transmitir. Hay un tiempo para todo: para hablar y para callar. Y no siempre es fácil soportar el silencio, es decir, mantenerse en él cuando nos invade el deseo de cubrirlo rápidamente, con alguna socorrida frase que nos saque del abismo de la incomodidad(…).
El silencio es realmente elocuente. Significa, ante todo, que estoy contigo. Yo, toda mi persona, no sólo mi cabeza, capaz de preparar una frase más o menos oportuna. Indica respeto, actitud de escucha, aún cuando el otro no puede decir nada. Porque se escucha también el silencio con un sexto sentido, con la empatía, con la observación. Soportar el silencio embarazante supone hacer un esfuerzo por entrar en el mundo interior aceptando la impotencia y asumiendo la distancia infinita que separa a una persona de otra. La escucha, dice un autor, tiene lugar en el desierto porque la distancia entre los que comunican nunca será abolida del todo. ¿Quién no ha saboreado con otra persona un ratito de silencio mirándola a los ojos, con las manos juntas? ¿quién no lo ha dicho todo así alguna vez?
Fuente:: Relación de ayuda. En el misterio del dolor.
José Carlos Bermejo
Mayo 2, 2009 at 4:00 pm
Si me he topado alguna vez con un incómodo silencio, y la verdad, muy muy poquitas veces con un cómodo silencio. Pero estoy de acuerdo con que podemos decir muchas cosas simplemente con una mirada o con cualquier otro gesto, sin hablar nada de nada. Desde hace un tiempo hasta aquí, lo he podido comprobar con dos personas a las que tengo un cariño enorme, simplemente con una mirada, o con una sonrisa son capaces de decirselo todo. Y eso sin duda alguna es algo maravilloso. Gracias pues a los dos, por habermelo enseñado.
Termino con una frase sacada de una canción, que a mi personalmente me encanta,
“Si lo que vas a decir, no es más bello que un silencio, no lo vayas a decir.”
Un besazo María. Y gracias una vez más por tan lindas palabras.
Mayo 20, 2009 at 4:16 pm
María, feliz 20 de mayo! Ya te vas haciendo… mayor.
Y me alegro contigo.
No sé entrar en esto de los blogs… ¡Me lío, me pierdo!
Pero sí he notado que en tus PERSONAS IMPORTNTES están el Hno Roger y Marcelo Spínola…
Bueno, eso era antes: ¡Ya hay tres! ¿Verdad?
¡Anda, gamberra!
Un beso.
Mayo 22, 2009 at 7:28 pm
Marieta, por fin en tu casa…
Sabes que soy una enamorada del silencio, casi por obligación y una apasionada de las palabras. ¿contradictorio?, no…esa soy yo!!!
Muuuuuchos besos.
Sue
Mayo 22, 2009 at 9:20 pm
Qué texto más bonito María. Yo que hablo tanto y escucho tan poco el silencio me aplicaré esto.
Un abrazo
Mayo 25, 2009 at 10:40 pm
Tengo la oportunidad de decirte algo y quiero aprovecharlo. Solo he coincidido contigo en dos ocasiomes. En las dos te has brindado y me han brindado cercanía y confianza.También me has hecho cómplice y partícipe de tu alegría. Agradecerte que me incluyas entre los elegidos. ¡qué lujo!.
¡Sigue creciendo!.
Un abrazo
Junio 6, 2009 at 3:02 am
Hola!
Me han gustado algunas cosas que has escrito y quise comentar.
Personalmente me encanta el silencio y es difícil a veces q la gente lo entienda porque al estar contigo siempre hablan y hablan saliendo temas q como dice arriba pueden ser estupidos inclusive, como si necesitaran el habla para comunicarse. Pero a mi me gusta observar, mirar los ojos de la persona con la que me siento a conversar( como dice en otro de tus textos que he leído) y que en ocasiones verdaderamente la platica puede resultar amena. Pero siento que necesariamente para q una platica resulte agradable, tiene que gustarte ese silencio espontáneo que surge en ocasiones entre tú y esa otra persona.
Bueno decirte me llega mucho lo que escribes.
Santiago, chile.
Junio 6, 2009 at 3:14 am
“Ojos cerrados
en la otra habitación
alguien vela”
Lei esta frase en una imagen que encontre en google, fue por eso que encontre tu sitio…
pero quice buscar de donde era esa frase y no la pude encontrar…
me podrias mandar informacion sobre ella, si es que es un fragmento, si la escribiste tu o la sacaste de alguna parte?
please, es que me gusto mucho. y queria subir la imagen a mi sitio para acompañala de un escrito que yo hice pero no quiero pasar a llevar tu derecho de autor tampoco.
Saludos!
Santiago, chile.
Julio 11, 2009 at 12:45 pm
Gracias “bichillo”, me ha encantado lo que compartes del silencio. A mi, aunque me gusta mucho hablar… -ya lo habrás comprobado- cada día necesito más del silencio y lo valoro más. Este curso he experimentado la riqueza del silencio en muchos momentos: en el trabajo cuando ha sido mejor callar, con un nuevo amigo donde el silencio, los detalles… están siendo más ricos que las palabras, aunque a veces me brote el hablar más y más.. ah! y en nuestras subidas al seminario muchas palabras y tb al final silencios que “hablaban un montón de lo que estabas viviendo”…ja,ja… y tb. la noche del maratón…¡cuanto silencio en aquellas literas lleno de sentimientos… ¡ah! se siente…
Bueno guapetona que “hay que cultivar el silencio, la interioridad…” puees ya esta sociedad se encarga de lo contrario, nos llena de ruidos que si nos dejamos “atontecen”.
Ya te queda menos en los madriles…
Nos hablamos