Leía esta mañana en el trabajo, un capítulo de un libro en el que hablaba de la mirada. De cómo usar la mirada. Y me gustaba especialmente, porque en mi vida, en mis relaciones, en mis amigos, en la gente con la que trato día a día, trato de buscar esa mirada, que siempre dice tanto.
Mirar a los ojos a la persona con la que te encuentras, con la que hablas, con la que te sientas a escuchar, puede hacer que las palabras desaparezcan y que la conversación surja únicamente con los ojos.
Dice este texto del que os hablo, que “quien maneja bien el arte de escuchar y comunicar con la mirada, es capaz de reconstruir a una persona hundida, de hacerla sentir digna de respeto y consideración: valiosa por lo que dice y por lo que no dice, valiosa en sí misma.“
Cuántas veces bajamos la mirada cuando nos sentimos intimidados, cuando sentimos que la otra persona está queriendo ver más allá de lo que nosotros queremos mostrarles, cuántos cruces de mirada sin querer profundizar…

Dicen que si la cara es el espejo del alma, los ojos seguro que lo son del corazón. “Son capaces de decir y dar lo mejor, capaces de acoger y recibir lo mejor y en la mejor disposición“.
Mi experiencia es la de mirar a los ojos con serenidad, con confianza, con respeto a la otra persona…y recientemente he tenido la experiencia de encontrarme con la mirada de otra persona, y decirnos muchas cosas sin hablar, y sin apenas conocernos.
Eso sí, la mirada implica encontrarte con todo el ser de la otra persona, lo más bello y lo más vulnerable, y ella con lo tuyo, y no siempre estamos preparados para que vean esa parte de nosotros, o por lo menos a mí a veces me cuesta.
Le dijo el zorro al principito:”Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos“.
Mirar a alguien, es mucho más que ver un simple color de ojos, azul, marrón o verde. Es mirar más allá, es contemplar la alegría, la tristeza, las lágrimas, el gozo, la sencillez de quien se sienta a tu lado, de quien te elige para pasar un rato.
Marzo 13, 2009 at 3:37 pm
Hola Maria. Preciosas palabras sobre la mirada. Leyendolo pensaba en como poder superar la timidez o quizas el miedo que nos impide a veces mirar a los ojos del otro, la tendencia que tenemos en algunas ocasiones a no mirar de frente. Yo personalmente intento superarlo, pero reconozco que me cuesta.
En el pasado fin de semana, he aprendido cuan importante es una mirada, y lo simple, sencilla y limpia que puede llegar a ser. He aprendido que simplemente con una de ellas,ya esta todo dicho. Así que , GRACIAS porque me habeis dado una preciosa leccion de “COMO MIRAR”.
Un besazo.