Hay sufrimientos ajenos que nos caen encima sin más, sin que hayamos podido preveerlos.
Hay sufrimientos que tratamos de evitar a toda costa a los demás para impedir que nos duelan a nosotros mismos; los evitamos por instinto de supervivencia, porque si no lo hiciéramos, una parte de nosotros moriría.
Y hay sufrimientos que nadie supo quitarlos y que arrastramos porque tampoco supimos librarnos de ellos, porque no sabemos… esos son los peores, pues son la causa de que hagamos sufrir a los demás.
Evitar el sufrimiento ajeno nos puedo causar tanto bienestar como evitárnoslo a nosotros mismos. Aunque a veces las cosas sencillamente ocurren y en un instante pasamos del mas profundo sufrimiento al bienestar más grande. O del placer más esperado al dolor más inexplicable y nos sorprendemos de sentir dolor justo cuando nos creíamos inmunes a él. O nos negamos a sentirlo porque queremos ser felices y que el mundo entero lo sepa. O nos equivocamos haciendo daño a quien más queremos, por evitarle un dolor a quien en realidad no conocemos.
Cuando hemos probado el placer, siempre lo preferimos al sufrimiento, y siempre hacemos lo posible por volver a senrtirlo aunque no nos dejen, aunque pensemos que nadie quiere compartirlo con nosotros.
Buscamos desesperadamente el bienestar cuando el dolor se vuelve inevitable, o nos regodeamos en el dolor para poder convertirlo en placer,
Lo cierto es que siempre estamos a tiempo de escoger disfrutar antes que sufrir. Siempre estamos a tiempo de ser felices antes que sufrir, porque la felicidad es el elixir q nos hace eternamente jóvenes.
M.I.R.
Septiembre 9, 2008 at 12:17 pm
Lo cierto es que hay sufrimientos evitables e inevitables, pero más cierto es que hay sufrimiento redentor. Cristo ha querido que podamos unir todos esos sufrimientos que no entendemos, que no merecemos, que no queremos… al sufrimiento más injusto e inmerecido de la historia: Dios se hace hombre y muere en cruz para darte vida. No busques el sufrimiento, pero si viene, aprovéchalo para bien, no lo desperdicies…
Septiembre 9, 2008 at 12:17 pm
P.D. Muchas gracias por tu página. Dios te bendiga