Nunca ha dicho nadie que la vida fuera fácil. En muchos momentos nos encontramos en situaciones complicadas que no sabemos cómo resolver, o en momento difíciles de asumir, o en circunstancias duras…

Hace unos días, murió el padre de un amigo mío, y a pesar del sufrimiento, él dio un gran ejemplo de fortaleza, de confianza y serenidad. Cuando las cosas van más regular, tendemos a hundirnos y compadecernos, sin embargo, tenemos que aprender a vivir en calma, a saber que a pesar de las dificultades, Dios no nos va a abandonar. Él te acompaña en todo momento.

Y si no podemos hacer mucho por arreglar la situación, tengamos la confianza de ponerlo en manos del Señor, que Él sabrá darnos la paz.

Desde hace unos años, cada vez que paso por malos momentos, leo una cita de la Biblia que me encanta, y espero que a tí te pueda ayudar en tu camino.

Y por eso, para que no me engría con la sublimidad de esas revelaciones, me fue dado un aguijón a mi carne. Por este motivo tres veces rogué al Señor que se alejase de mí. Pero Él me dijo: ‘Mi gracia te basta, que mi fuerza se realice en la flaqueza’. Por tanto, con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo. Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues cuando soy débil, entonces es cuando soy fuerte.

2Cor 12, 7-10

En mi debilidad- Brotes de olivo- mp3